La producción personalizada, también conocida como fabricación a pedido, se refiere a un modelo de producción en el que los productos o servicios se diseñan y fabrican de acuerdo con los requisitos específicos del cliente.En contraste con la producción en masa estandarizada, este enfoque hace hincapié en satisfacer las necesidades personalizadas y ha encontrado una aplicación generalizada en industrias como ropa, calzado, automoción y software.
Sin embargo, la descripción de este modelo de producción implica numerosos términos especializados, tales como orden hecha a pedido, semi-orden y orden de patrón, que a menudo crean confusión debido a sus sutiles distinciones.Este artículo pretende aclarar estos términos comúnmente utilizados y sus diferencias conceptuales, proporcionando una valiosa referencia tanto para los profesionales de la industria como para los consumidores.
La producción personalizada abarca varios modelos que difieren principalmente en el nivel de participación del cliente en las opciones de diseño y la flexibilidad del proceso de producción.
Estos términos demuestran una prevalencia variable entre los sectores. hecha a pedido, Semi-orden, y sus subtipos dominan las discusiones de ropa, mientras que Bespoke denota específicamente ropa masculina de alta gama.El producto a medida tiene aplicaciones transversales en todas las industrias, y el One-off sigue centrado principalmente en el automóvil.
En particular, varios términos de origen japonés (Order-made, Semi-order, Full order) tienen un uso limitado en contextos ingleses,donde se prefieren equivalentes como Made-to-order o Bespoke para la comunicación internacional.
Comprender estas distinciones ayuda a las empresas a implementar mejor estrategias de producción personalizadas y permite a los consumidores tomar decisiones informadas sobre las opciones de personalización.La comunicación clara sobre los niveles y limitaciones de personalización sigue siendo esencial para evitar malentendidos en las transacciones comerciales.